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El Sónar siembra dudas sobre su final en 2026 con un 'Libro de condolencias' tras 32 años
El festival barcelonés publica en su web un espacio para dejar mensajes de despedida junto a las fechas 1994-2026. Ninguna confirmación oficial aclara si es el final o una campaña de expectación.
Sónar ha publicado un 'Libro de condolencias' con las fechas 1994-2026 y medio festival se ha quedado helado.
La página está alojada en la web del festival: su logo, las dos fechas y una invitación a dejar unas palabras de despedida. Nada más. Ni comunicado, ni nota de prensa, ni una línea que aclare si el Sónar echa el cierre después de 32 años. Y ahí empieza el runrún.
Lo único confirmado, de momento, es que nadie ha desmentido nada. En esta industria el silencio también comunica, y a veces comunica demasiado.
Un libro de condolencias y cero explicaciones
El gesto es rarísimo. Los festivales anuncian carteles, agotan abonos y venden nostalgia, pero no suelen abrir un espacio para que el público les dé el pésame. La lectura rápida es la que ha hecho medio internet: Sónar cierra para siempre tras 32 años. La lectura lenta es menos épica y bastante más plausible: campaña de expectación de manual.
Por ahora no hay ni una sola confirmación oficial. Tampoco un desmentido en toda regla. Ni una palabra sobre qué pasaría con la próxima edición
¿Despedida real o la campaña de marketing del año?
Conviene separar lo que sabemos de lo que nos gustaría saber. Hecho: existe una página oficial con las fechas 1994-2026 y un hueco para mensajes de despedida. Rumor: que eso signifique el final. Un festival que lleva tres décadas en pie no suele anunciar su muerte con un formulario y sin comparecencia.
Hay otro detalle que huele a operación de marketing. La maniobra llega justo cuando el foco volvía a apuntar al festival por motivos bastante menos cómodos. Redirigir la conversación con un misterio de 48 horas es un clásico del sector. Puro marketing, quizá. O no: y ahí está la gracia.
Treinta y dos años y una polémica de fondo
Sónar nació en 1994 y se convirtió en la cita de referencia para buena parte de la escena electrónica europea, además de escaparate de sonidos que después han acabado empapando el pop masivo. Ese peso explica que su posible adiós se viva casi como un acontecimiento generacional: entre los asistentes, entre los programadores, y entre quienes llevan yendo cada junio desde el instituto.
A eso se suma la polémica por su relación con Israel, que ha generado críticas y debate en torno a su programación en los últimos tiempos. Con ese ruido de fondo, un anuncio enigmático se puede leer de dos maneras: como una retirada digna o como una cortina de humo.
Si en los próximos días aparece un comunicado, estaremos ante el final de una era del directo en Barcelona. Si no aparece, hablamos de la campaña de expectación del otoño. Y ya sabes cómo acaban estas cosas: cartel nuevo y aplausos.
Fuente: que.es/2026/10/27/sonar-2026-final-festival/
El festival barcelonés publica en su web un espacio para dejar mensajes de despedida junto a las fechas 1994-2026. Ninguna confirmación oficial aclara si es el final o una campaña de expectación.
Sónar ha publicado un 'Libro de condolencias' con las fechas 1994-2026 y medio festival se ha quedado helado.
La página está alojada en la web del festival: su logo, las dos fechas y una invitación a dejar unas palabras de despedida. Nada más. Ni comunicado, ni nota de prensa, ni una línea que aclare si el Sónar echa el cierre después de 32 años. Y ahí empieza el runrún.
Lo único confirmado, de momento, es que nadie ha desmentido nada. En esta industria el silencio también comunica, y a veces comunica demasiado.
Un libro de condolencias y cero explicaciones
El gesto es rarísimo. Los festivales anuncian carteles, agotan abonos y venden nostalgia, pero no suelen abrir un espacio para que el público les dé el pésame. La lectura rápida es la que ha hecho medio internet: Sónar cierra para siempre tras 32 años. La lectura lenta es menos épica y bastante más plausible: campaña de expectación de manual.
Por ahora no hay ni una sola confirmación oficial. Tampoco un desmentido en toda regla. Ni una palabra sobre qué pasaría con la próxima edición
¿Despedida real o la campaña de marketing del año?
Conviene separar lo que sabemos de lo que nos gustaría saber. Hecho: existe una página oficial con las fechas 1994-2026 y un hueco para mensajes de despedida. Rumor: que eso signifique el final. Un festival que lleva tres décadas en pie no suele anunciar su muerte con un formulario y sin comparecencia.
Hay otro detalle que huele a operación de marketing. La maniobra llega justo cuando el foco volvía a apuntar al festival por motivos bastante menos cómodos. Redirigir la conversación con un misterio de 48 horas es un clásico del sector. Puro marketing, quizá. O no: y ahí está la gracia.
Treinta y dos años y una polémica de fondo
Sónar nació en 1994 y se convirtió en la cita de referencia para buena parte de la escena electrónica europea, además de escaparate de sonidos que después han acabado empapando el pop masivo. Ese peso explica que su posible adiós se viva casi como un acontecimiento generacional: entre los asistentes, entre los programadores, y entre quienes llevan yendo cada junio desde el instituto.
A eso se suma la polémica por su relación con Israel, que ha generado críticas y debate en torno a su programación en los últimos tiempos. Con ese ruido de fondo, un anuncio enigmático se puede leer de dos maneras: como una retirada digna o como una cortina de humo.
Si en los próximos días aparece un comunicado, estaremos ante el final de una era del directo en Barcelona. Si no aparece, hablamos de la campaña de expectación del otoño. Y ya sabes cómo acaban estas cosas: cartel nuevo y aplausos.
Fuente: que.es/2026/10/27/sonar-2026-final-festival/